¿Es una planta, es una especia? Es la cúrcuma, un superalimento.

Llamar superalimento a la cúrcuma no es casualidad. Diversos estudios apuntan que la cúrcuma tiene una actividad antioxidante, antiinflamatoria, antiviral, antibacteriana y antifúngica. Y es que puede con todo y además da un sabor digno de alta cocina.
La cúrcuma es una especia muy usada en India y el sudeste asiático, de donde es originaria la planta. Se usa desde hace más de cuatro mil años en la gastronomía y también en la medicina para el tratamiento y alivio de diversas enfermedades. 
Por lo que se refiere a la parte culinaria, aparte de ser un gran colorante natural, es la base del curri, y al mezclarlo con otras especias como son el comino, la pimienta, el jengibre y la canela, podemos dar un toque a comida india en los platos. Se recomienda asociarlo con la leche de coco para obtener un sabor más auténtico. Al igual que otras especias picantes, la cúrcuma es una buena aliada para algunos trastornos digestivos, ya que estimula las secreciones y ayuda a la digestión.
Por lo que se refiere a sus propiedades, la cúrcuma es un excelente tónico biliar que protege las funciones del hígado. Esto es así por la curcumina (compuesto que le otorga su característico color amarillo anaranjado). La piperina, uno de los componentes de la pimienta negra, aumenta la absorción de la curcumina, presente en la cúrcuma, mejorando así su acción.
De entre todas sus propiedades destacamos las propiedades antiinflamatorias. La cúrcuma es un aliado para los pacientes que sufren reuma, artritis y síndrome del túnel carpiano en la muñeca, algo muy frecuente en la actualidad por el uso excesivo del teclado.  
Potencia, sabor, color y un complemento muy beneficioso.