¿ Y tú porqué nombre la conoces ? Soja verde o judía mungo.

Todos la conocemos como soja verde, pero su verdadero nombre es judía mungo y aunque no tiene nada que ver con la soja, es la legumbre más rica en proteínas después de ésta.
Destaca por su riqueza y variedad en minerales. Es rica, sobre todo, en magnesio, también aporta dosis considerables de hierro, y es una buena fuente de fósforo, que nutre los huesos e interviene en la producción de energía.  El 62% de la judía mungo seca son hidratos de carbono que se transforman lentamente en energía. Es el tipo de azúcares complejos que proporcionan combustible de calidad para las actividades cotidianas y previenen la resistencia insulínica, la diabetes, la obesidad y los altibajos de ánimo. 
La abundancia de proteínas, energía y micronutrientes la convierte en un alimento ideal en las etapas de crecimiento, porque contribuye al desarrollo de los tejidos y órganos. También es adecuada para las personas que realizan grandes esfuerzos físicos. Como apenas aporta grasas ni colesterol, favorece las tasas adecuadas de triglicéridos y colesterol en sangre. Se considera también que la lecitina está indicada para personas que realizan trabajos de tipo intelectual. 
Ya sabes todo lo bueno de la judía mungo, te animamos a sepas también lo buena que está. Una sabrosa forma de facilitar su digestión consiste en condimentarla con eneldo, hinojo, comino o tomillo. También se puede perfumar la receta con laurel, menta o perejil, y al igual que el resto de las judías, admite muy bien las especias y los ingredientes de sabor picante. Al tratarse de un alimento consistente, conviene prepararla siempre acompañada de abundantes hortalizas, una buena ensalada o algún cereal. Como legumbre, combina bien con casi todas las verduras, especialmente con las espinacas, las acelgas o la col, y con raíces como la chirivía o la zanahoria. Mientras se están cociendo, es mejor no removerlas para evitar que se deshagan y, sobre todo, añadir la sal al final, cuando estén ya casi cocidas, para que no se endurezcan.